Miércoles, 15 de marzo de 2006
Compartir piso: Esa experiencia aterradoramente gratificante

Nada como el calor del hogar
PREAMBULO: No es tan malo, y se aprende
Llevo ya muchos años compartiendo piso, y creo que a lo largo de todo este tiempo he desarrollado un instinto especial para conseguir reunir a un grupo de frikis alrededor de una mesa, consiguiendo convivir (y sobrevivir) con las personas más inverosímiles y a la vez dignas de estudio que existen. Pretendo reflejar a algunos de ellos, eso sí, sin dar nombres ni datos que puedan delatar a nadie. Además, que conste que esto lo hago de "buen rollo" y sin ánimo de insultar a nadie. Todo lo que pretendo contar, por muy extraño que parezca, sucedió de verdad. Ah, lo mismo que yo pensaba (y pienso reflejar) en comportamientos raros por parte de mis compañeros de piso, tal vez ellos pensarían lo mismo de mí. Por supuesto, nadie está libre de culpa. Allá vamos....
CAPITULO 1. EL AUSENTE
Era un tipo genial, genial en todas sus facetas. Genial como sujeto de estudio científico. Era un tipo ausente, a veces me pregunto si respiraba o tal vez no lo necesitaba. Estaba ahí, y punto. Existía. Se limitaba a estar parado con la boca abierta. Eso sí, te lo podías llevar donde quisieras, a tomar cervezas (aguantaba), a ver exposiciones de aves rapaces (aguantaba), a ver crecer la hierba (la hierba no aguantaba).....
Me encantaba sobre todo cuando nos sentábamos en una terraza a tomar algo y se quedaba embobado mirando las esquinas. Supongo que desarrolló la teoría (nunca la expuso) de que en las esquinas se formaba algún agujero adimensional que lo abstraía y lo interconectaba con un ente superior.
La fuerza existencial la sacaba de la leche caducada, sin duda. Siempre tenía un tetrabrik (creo que era el mismo todo el rato) de leche sobre la mesita de su cuarto, y cada día echaba un trago del tretrabrik y empezaba a funcionar. Nunca lo ví comprar leche ni rellenar el brik. Debería haber marcado el dichoso recipiente. Eso sí, una vez lo olí.....y estaba en lo cierto ¿cuanto dura la leche fuera de la nevera?
Imaginad un tipo con el que convives que puede estar muerto en cualquier momento y tú no lo sabes, es como un reto al principio de indeterminación de Heisenberg ¿vive? ¿muere? ¿está en un estadio intermedio? Eso sí, nunca se quejaba, claro, que nunca estaba a favor. Era el voto nulo por ausencia. Admirable.
Hablaba, sí, pero al empezar una frase (con un sonido entre gutural y carraspeo de cazallero) poco a poco iba perdiendo fuelle y se quedaba en un murmullo al llegar a la entonación con pequeños momentos agudos. Vamos, que empezaba en plan el padrino y acababa a lo duquesa de Alba.
En fín, era un gran tipo que se esfumó de repente. Sé que todavía existe, lo intuyo cuando miro una esquina fijamente.
Por: Cachovatio | Pisoteces | Comentarios (2) | Referencias (0)
Uhmmm.... bebe leche agr.... Todos los indicios apuntan a que puede ser un "recién llegado" (recordemos la pelicula Alien Nation), solo nos quedaría darle un par de golpes debajo de los sobacos para acabar de matizarlo, o puestos a experimentar echarle sal en el agua que bebiera.
El "..." del Miedo | 20-03-2006 20:36:06
¡Cuidado! Algún día encontrarás a un compañero de piso tuyo en Salsa Rosa dando detalles sobre tu vida o tendrás una demanda en un juzgado de guardia. A partir de ahora cuida tus pasos y vigila tus espaldas, forastero.
Calderona | 26-03-2006 11:41:47
Cosas banales y sencillas crean grandes desastres. Aquí trato de ver lo sencillo que es llegar a un caos. también miro por la ventana!
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